23/8/16 TEXTO 2

​23/8/16

Cambiamos de roles mil veces. Nos ponemos en el papel de todos los personajes un rato pero ninguno nos sienta bien. La señora histeria, señorita celosía, miss indiferente. El desempeño de la obra siempre termina siendo igual de malo. Cuando tomamos el papel secundario la obra subsiste, no participamos mucho, decimos pocas palabras y dejamos al resto que haga lo suyo. Somos solo una parte de un todo que no nos pertenece. Pero quien quiere ese papel? El protagonista siente más, vive más. Y quizá, cuando después de pasar por miles de roles insignificantes sin dársenos nunca la posibilidad de encarnar al que todo lo tiene, no importa cuantos personajes representemos, al final del día la única solución es cambiar de obra.

Comentarios

Entradas populares